La Prótesis al inicio de la palabra un metaplasmo por adición, aplicado a Uasco o Eusko

Siempre se aprende algo. Aunque pueda dar cierto pudor reconocerlo, hoy he recordado que la prótesis al inicio de palabra es un metaplasmo por adición. Esta constatación me lleva a reformular brevemente una cuestión que he planteado en numerosas ocasiones: la prótesis en torno al término uasko / uasco.
1. La forma originaria: uasco
La documentación antigua apunta a que la forma más antigua conservada es Uasco / Vascones, siempre con grafía inicial en U/V, que en latín representaba el mismo sonido U.
Los autores clásicos como Tito Livio, Plinio el Viejo, Silio Itálico, Salustio lo escriben sistemáticamente en V=U.
Tamnbién Estrabón, que escribe en griego, lo representa así Οὐασκώνων (Ouasḱónōn), que se pronuncia en U.
En todos los casos la palabra comienza por ese elemento vocálico-semiconsonántico inicial.
También los autores visigodos como Juan de Biclaro, Isidoro de Sevilla, Braulio de Zaragoza o Juliano de Toledo mantienen esa grafía latina:
Siempre aparece una única grafía inicial equivalente a U.
2. La grafía franca: Wascones
Un segundo grupo de autores, principalmente francos, escribe Wascones, donde la inicial representa una U alargada o doble (uu), es decir, la posterior W germánica.
Entre ellos destacan, Gregorio de Tours, la Crónica de Fredegario o los Annales Regni Francorum.
De esta evolución deriva también el nombre de la lengua y territorio gascones / Gascuña:
Uaskon → Waskon → Gascon (con sonorización posterior en romance).
3. Otras formas con posible prótesis o refuerzo inicial
- La ceca prerromana Barskunes, anterior a las fuentes literarias romanas, podría reflejar un fenómeno de refuerzo consonántico inicial.
- Las fuentes árabes emplean formas como Baskunis, donde aparece una oclusiva inicial.
- En el euskera histórico, especialmente en Baskonia Norte, se documentan realizaciones con vocal inicial prolongada.
- En el Mapamundi medieval del Beato de Saint-Sever aparece la forma Uuasconia, con duplicación gráfica.
- En el siglo XVI, las primeras menciones escritas en lengua vasca fijan la forma euskara, donde aparece una prótesis en E-.
- En muchas lenguas modernas (latinas, germánicas, eslavas) la forma internacionalizada tiende a Bas-.
4. Consideración final
Todo ello sugiere que la sílaba inicial contenía originariamente un elemento vocálico fuerte (Ua-), probablemente con articulación labiovelar. Las distintas lenguas habrían tendido a reforzar fonéticamente esa posición inicial mediante diversos mecanismos:
- alargamiento (uu → w),
- oclusivización (b-, g-),
- prótesis vocálica (e-),
Desde esta perspectiva, la prótesis no sería una alteración accidental, sino un fenómeno recurrente de refuerzo articulatorio de una sílaba inicial percibida como inestable en distintas tradiciones lingüísticas.
Posdata: Por si fueran de interés, comparto algunos artículos de este mismo blog que profundizan en el tema.