Con las terminaciones del país de los vascos se concluye la paleta de opciones para el nombre que se está planteando en este blog. En la entrada titulada Las tres partes del nombre del país de los vascos ya se vislumbraban las partes en las que podrían diseccionarse todos los nombres dados al país de los vascos. Seguir leyendo

El nombre del país de los vascos y de los ámbitos que lo componen exige un rigor del que ahora mismo carece, como dice Sádaba “el que domina el léxico domina la situación”
El morfema inicial es el más importante para el desarrollo harmonioso del denominativo de un país. Las letras, la sílaba, que lo componen suelen convertirse en referentes para su identificación.
Corría el año 1886 cuando en la Revista de Vizcaya, publicaban Miguel de Unamuno y Sabino Arana sendos artículos titulados casi igual, el primero escribió ¿Vasco o Basco?, mientras que el segundo lo hizo a la inversa ¿Basco o Vasco?, curiosa coincidencia que alimentaba de razones y argumentos las dos propuestas. Y, esta vez, ambos están de acuerdo. Como lo están con VonHumboldt o Duvoisin y, como un siglo más más tarde, lo corroboró Koldo Mitxelena.
Euskal balioetaz mila azalpen emanaz idaztea baino, batzuetan praktikoagoa da bideotxoak ikustea, imajin batek mila hitz baino gehiago balio duela esaten baita.
Ser constructivos respecto a la marca-país significa también aportar desde la reflexión para, una vez consensuadas unas bases, bogar en una dirección. La propuesta que se plantea a continuación trata de añadir un pequeño grano de arena a la construcción de la marca-país de los vascos, para lo que se propone plasmar cuáles son los valores y cómo operativizarlos. 
Ser constructivos respecto a la marca-país significa también aportar desde la reflexión para, una vez consensuadas unas bases, bogar en una dirección. La propuesta que se plantea a continuación trata de añadir un pequeño grano de arena a la construcción de la marca-país de los vascos, para lo que se propone plasmar cuáles son los valores y cómo operativizarlos.